Es una de las mayores preocupaciones humanas. El envejecimiento y todas las complicaciones de salud asociadas, son un quebradero de cabeza para multitud de personas. Por eso la ciencia investiga continuamente este aspecto y de ahí, sale en estudio realizado por las universidades de Harvard (EE.UU.), Copenhague (Dinamarca) y Montreal (Canadá) que ha confirmado que seguir una dieta equilibrada en la mediana edad se relaciona con un envejecimiento saludable. La investigación, publicada en Nature Medicine, se basa en el análisis de más de 105.000 adultos de entre 39 y 69 años durante tres décadas.
Alimentación y envejecimiento saludable
Los investigadores concluyeron que llevar una dieta rica en vegetales, con un consumo moderado de alimentos saludables de origen animal y baja en ultraprocesados, aumenta las posibilidades de llegar a los 70 años sin enfermedades crónicas graves y con una buena salud física, mental y cognitiva.
El estudio se basa en datos de dos grandes investigaciones previas: el Nurses’ Health Study y el Health Professionals Follow-Up Study. Sin embargo, los autores señalaron que una limitación es que la población estudiada estaba compuesta exclusivamente por profesionales de la salud, por lo que abogan por ampliar la muestra para incluir personas de diferentes orígenes y niveles socioeconómicos.
Ocho patrones dietéticos saludables
Los investigadores analizaron la adherencia de los participantes a ocho patrones dietéticos saludables, todos ellos caracterizados por un alto consumo de frutas, verduras, cereales integrales, grasas insaturadas, frutos secos y legumbres. Algunas de estas dietas incluyen también un consumo moderado de alimentos saludables de origen animal, como pescado y ciertos lácteos. Los patrones evaluados fueron:
- Índice de Alimentación Saludable Alternativa: Desarrollado para prevenir enfermedades crónicas, incluye frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos, legumbres y grasas saludables, mientras reduce carnes rojas, bebidas azucaradas y sodio.
- Índice Mediterráneo Alternativo: Variante de la dieta mediterránea, que prioriza el aceite de oliva, pescado, frutos secos, legumbres y vegetales.
- Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión (DASH): Diseñado para reducir la presión arterial, con énfasis en frutas, verduras, lácteos bajos en grasa y baja ingesta de sodio.
- Intervención Mediterránea-DASH para el Retraso Neurodegenerativo (MIND): Fusión de la dieta mediterránea y DASH, con un enfoque en la salud cerebral.
- Dieta saludable basada en plantas: Prioriza el consumo de alimentos vegetales y limita los de origen animal.
- Índice de Dieta de Salud Planetaria: Busca equilibrar la salud humana y la del planeta, favoreciendo la ingesta de alimentos vegetales y minimizando los productos animales.
- Patrón dietético empíricamente inflamatorio: Favorece alimentos con propiedades antiinflamatorias, como frutas, verduras y grasas saludables, reduciendo los ultraprocesados.
- Índice dietético empírico para la hiperinsulinemia: Diseñado para regular los niveles de insulina, limitando azúcares y carbohidratos refinados.
Menos ultraprocesados, más longevidad
El estudio reveló que el 9,3% de los participantes (9.771 personas) envejecieron de manera saludable. Entre ellos, quienes siguieron el Índice de Alimentación Saludable Alternativa presentaron un 86% más de probabilidades de llegar a los 70 años en buenas condiciones de salud y 2,2 veces más probabilidades de mantenerse saludables a los 75 años, en comparación con los que tenían menor adherencia a esta dieta.
Asimismo, el Índice de Dieta de Salud Planetaria destacó por su impacto positivo tanto en la salud humana como en la sostenibilidad ambiental, priorizando los alimentos vegetales y minimizando los de origen animal.
En todos los casos, un mayor consumo de ultraprocesados, especialmente carne procesada y bebidas azucaradas, se asoció con menores probabilidades de un envejecimiento saludable.
“Estos resultados sugieren que los patrones dietéticos ricos en alimentos de origen vegetal, con una inclusión moderada de productos saludables de origen animal, pueden promover un envejecimiento saludable y ayudar a orientar futuras guías nutricionales”, ha explicado Marta Guasch-Ferré, coautora del estudio e investigadora en la Universidad de Copenhague.
Por su parte, la autora principal, Anne-Julie Tessier, de la Universidad de Montreal, asegura que “no existe una única dieta ideal para todos. Las dietas saludables pueden adaptarse a las necesidades y preferencias individuales”.