Antes o después (aunque más tarde que pronto) la vida en la Tierra será historia. Esto es algo que ocurrirá dentro de miles de años, por lo que ninguno de los lectores de las siguientes líneas tendrán ocasión de vivirlo. Pero los expertos de diferentes organizaciones, como la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), se han anticipado para estimar cuándo ocurrirá.
Con la colaboración de científicos de la Universidad de Tōhō (Japón), han determinado una fecha estimada de la extinción de cualquier forma de vida en nuestro planeta. Mientras ese momento llega, y durante las últimas décadas, las organizaciones espaciales han lanzado diferentes misiones a otros planetas, principalmente Marte, con el objetivo de determinar unas posibles condiciones para la vida.
Una historia que, ahora, parece ciencia ficción, como es el hecho de poder colonizar otro planeta e iniciar una nueva vida en él. Algo que, por otro lado, pretende realizar Elon Musk en las próximas décadas. “En un futuro, ya sea en 100 o 1000 años, si SpaceX consigue llevar humanos a Marte, será por lo que seré recordado”, decía recientemente. Pero, con el paso de los años (muchos), el Sol aumentará su tamaño y arrastrará a su paso a todos los planetas del sistema solar. Un proceso que se conoce desde hace tiempo, con una estrella que produce cada vez más energía térmica.
Tormentas geomagnéticas
Durante el mes de mayo de pasado año, la NASA detectó un gran número de erupciones solares y eyecciones de masa coronal (EMC) del Sol hacia la Tierra que llevaron al planeta partículas y campos magnéticos, dando lugar a la tormenta solar más fuerte en dos décadas. Unos procesos que provocarán cambios en la atmósfera terrestre, reduciendo el nivel de oxígeno.
Gracias a los cálculos de modelos matemáticos han determinado cómo el aumento de tamaño de la estrella del sistema solar puede reducir de forma drástica la calidad de la atmósfera en la Tierra, a la vez que aumenta la temperatura en el planeta. Y, con estos cálculos realizados son supercomputadoras, han consensuado que la supervivencia en la Tierra será imposible en el año 1000002021. Esto es, quedan desde este momento 999.999.996 años para el fin de la vida en la Tierra.
No obstante, matizan los expertos, los avances tecnológicos pueden ayudar a encontrar soluciones para posponer este apocalíptico escenario. Así, se espera que las nuevas tecnologías puedan ofrecer nuevos métodos para producir grandes cantidades de aire o agua en espacios cerrados.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí