Cada 26 de marzo, la Iglesia Católica conmemora a diversos santos y beatos cuya vida y obra dejaron una huella profunda en la historia de la fe cristiana. Entre ellos, destacan figuras de gran devoción y ejemplo de virtudes cristianas.
San Braulio de Zaragoza
Uno de los principales santos recordados en esta fecha es San Braulio, obispo de Zaragoza en el siglo VII. Conocido por su destacada labor pastoral y su amistad con San Isidoro de Sevilla, Braulio contribuyó significativamente a la difusión de la cultura y la fe cristiana en la península ibérica. Su defensa de la ortodoxia y su dedicación al bienestar espiritual de su pueblo lo convirtieron en un referente de la Iglesia de su tiempo.
San Castor de Tarso
San Castor de Tarso también es conmemorado en esta fecha. Vivió en los primeros siglos del cristianismo y fue martirizado por su fe. Su valentía y testimonio en medio de la persecución lo llevaron a ser venerado como ejemplo de fidelidad a Cristo.
Beato Máximo de Aquila
Asimismo, se recuerda al Beato Máximo de Aquila, un religioso italiano del siglo XV, miembro de la Orden Franciscana. Su vida se destacó por la humildad y el servicio a los más necesitados, convirtiéndose en símbolo de entrega y caridad.
Otras Celebraciones
El 26 de marzo también se honra la memoria de otros santos y beatos, entre ellos:
San Eutiquio de Alejandría, monje y mártir.
Beato Didaco de Cádiz, fraile capuchino conocido por su labor misionera y predicación.
San Ludgero, obispo y misionero en los territorios germánicos.
Cada uno de estos santos y beatos dejó un legado de fe y compromiso que sigue inspirando a los creyentes en la actualidad. Su testimonio es un recordatorio de la fortaleza espiritual y la entrega al prójimo, valores que trascienden el tiempo y continúan iluminando el camino de la comunidad cristiana.