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SILVIA BOFILL
Actualizado
El Club Deportivo Empujando Sonrisas ha hecho parada en León para correr la media maratón de la ciudad con Mario y Pedro, de 11 y 22 años respectivamente, han recorrido los poco más de 21 kilómetros de distancia de la prueba en sus sillas de ruedas adaptadas.
Las calles de la capital castellanoleonesa han sido un constante goteo de aplausos y gritos de ánimo al paso de los corredores. El cielo, que amenazaba tormenta, ha aguantado y, aunque las bajas temperaturas no eran acordes a la recién estrenada primavera, los corredores de Empujando Sonrisas han podido completar la prueba sin mayores complicaciones.
La media maratón de León ha sido una preparatoria para el reto que el equipo quiere afrontar a final de año: El Cruce, en Argentina. Por primera vez en sus 23 años de historia, dos corredores con movilidad reducida correrán por los Andes en sus sillas adaptadas.
El Cruce es una de las carreras de montaña más emblemáticas del mundo del trail running donde cerca de 4.500 corredores de más de 40 nacionalidades se dan cita para correr por la cordillera de los Andes 100 kilómetros en tres etapas. Lo curioso de la prueba es que cada año modifica su recorrido, que no se desvela hasta poco antes de su celebración, con lo que no hay dos carreras iguales.
Son varias las incertidumbres sobre la orografía y el desnivel de esta edición pero una cosa es segura: con la participación de los atletas con discapacidad Mario y Pedro, Empujando Sonrisas va a marcar un hito en la historia a favor de la inclusión y el deporte adaptado.