El Ayuntamiento de Málaga declara la guerra al Gobierno, en este caso, a cuenta de los ahorros municipales, que exige poder emplear con flexibilidad para financiar inversiones sobrevenidas.
Lo ha reclamado el concejal de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, Carlos Conde, durante el balance del cierre del presupuesto de 2024, en el que ha expuesto que el consistorio malagueño cuenta con un remanente de tesorería de 147 millones de euros que no podrá destinar a nuevas inversiones, gasto corriente o subvenciones.
Tras la relajación de las reglas fiscales con motivo de la Covid-19, ha explicado Conde, los ayuntamientos españoles tenían “carta blanca” para emplear su remanente de tesorería, con el que podían financiar modificaciones de crédito en las que se incluían estas nuevas partidas.
No obstante, superada la crisis sanitaria, esa flexibilidad fiscal ha llegado a su fin, por lo que los ayuntamientos solo pueden usar ya ese saldo para amortizar deuda.
Por ello, el edil ha insistido al Ejecutivo que no incluya a todos por igual en ese “corsé financiero” y permita seguir reinvirtiendo su remanente a los consistorios que demuestren solvencia económica y una situación de superávit. “No se nos va a ir la cabeza, nunca se nos ha ido”, ha espetado Conde, que ha reiterado que sería un “desastre” no tener la posibilidad de usar ese saldo.
“Parece que no existe un interés ni recepción a lo que los ayuntamientos están pidiendo. Estamos iniciando esa reivindicación, que es justa. Estamos pidiendo poder gastar nuestro dinero”, ha indicado, al tiempo que ha asegurado que es una petición que parte de la propia Federación de Municipios y Provincias (FEMP), que esperan que el Gobierno cambie las reglas del juego mediante la aprobación vía decreto ley.

El concejal Carlos Conde, en rueda de prensa. / L.O
Flexibilidad “parcial”
Conde reclama una flexibilidad sino “total” al menos “parcial” que permita cubrir inversiones concretas con el remanente de tesorería y, en ese sentido, ha puesto de ejemplo las “inversiones financieramente sostenibles”, habilitada durante la época del popular Cristóbal Montoro durante su etapa como ministro de Economía.
Las vías alternativas al uso del remanente son, ha especificado, subir los ingresos municipales a través de impuestos, una opción descartada por el consistorio; acudir a créditos bancarios, una opción que para los populares “carece de sentido” al contar con dinero disponible en el banco y, por último, eliminar conceptos de gasto ya previstos en los presupuestos aprobados para ejecutar las nuevas inversiones.

De la Torre y Carlos Conde en la presentación de los presupuestos de 2024. / L.O.
755 millones en 2024
En cuanto al balance financiero al cierre del presupuesto de 2024, Conde ha informado de que el Ayuntamiento de Málaga, incluyendo sus organismos autónomos y el Consorcio de la Orquesta -y excluyendo empresas y fundaciones municipales- realizó pagos por valor de 755 millones de euros, lo que arroja un nivel de ejecución del 75,03%,
Si se atiende solo a las inversiones, y sin contar tampoco con las empresas municipales, el presupuesto inicial fue de 103 millones de euros y se han reconocido obligaciones de 107 millones de euros, por lo que el equipo de Gobierno cifra el nivel de ejecución en un 104,25%. El período medio de pago anual se situó en 24 días.
En cuanto al nivel de endeudamiento, a fecha de 31 de diciembre de 2024 se fijó en el 46%, 64 puntos por debajo del límite legal, que está en el 110%.