El gobernador de Florida, Ron DeSantis, tiene una nueva fórmula para enfrentar la escasez de trabajadores que aqueja desde varios años a su Estado y que puede agravarse con la actual persecución de migrantes indocumentados en el país: el trabajo de adolescentes. Una ley (SB 918) impulsada por el senador republicano Jay Collins, que se discutió este martes en la legislatura local, amenaza con revertir varias de las principales protecciones de los derechos laborales que existen actualmente. De aprobarse, menores de entre 14 y 17 años tendrán permiso para trabajar más de 30 horas a la semana, en horario escolar y en cualquier otro.
De acuerdo con CBS, Collins asegura que los menores en Florida trabajan en entornos seguros, como en la cadena de supermercados Publix, y que sus padres son quienes deben tener la última palabra. “Esto es una cuestión de derechos parentales. Los padres conocen mejor a sus hijos”, dijo.
La legislación vigente que Collins propone derogar tampoco destaca por sus restricciones, pero, en alguna medida, protege a los menores de la explotación laboral y salvaguarda su derecho a la educación. Prohíbe, por ejemplo, que sus empleadores les asignen turnos nocturnos, antes de las 6.30 de la mañana y después de las 11.00 de la noche, si al día siguiente hay clases; que les sometan a jornadas de ocho horas y semanas de más de 30 horas; que puedan interferir con el tiempo dedicado a la formación; y que obliguen a trabajar a quienes tienen 16 y 17 años durante más cuatro horas consecutivas sin tener 30 minutos para descansar y alimentarse.
Sin esas protecciones mínimas, los adolescentes de Florida quedarían incluso más vulnerables de lo que ya están a posibles abusos de padres, tutores o empleadores, al quedar a discreción de estos el respeto a sus derechos como menores y trabajadores. Sin embargo, Ron DeSantis ha afirmao que no hay nada de malo en que los menores trabajen “a tiempo parcial”. “Así era cuando yo era niño”, agregó, en referencia a los años ochenta.
“¿Por qué decimos que necesitamos importar extranjeros, incluso ilegalmente, cuando antes los adolescentes trabajaban en estos complejos turísticos y los estudiantes universitarios deberían poder hacerlo?”, argumentó el gobernador, que ha sido un gran defensor de la persecución de migrantes indocumentados, desde antes de que Donald Trump llegara a la presidencia con dicha bandera.
En 2023, Florida aprobó una ley que exige a los negocios con más de 25 empleados que verifiquen su estatus migratorio en una base de datos federal conocida como E-Verify, y castiga con multas de 1.000 dólares diarios a quienes la incumplan, hasta que puedan demostrar que sus trabajadores cuentan con los documentos para trabajar en el país. Al mismo tiempo, para los empresarios es un reto encontrar mano de obra calificada y no calificada, y el Estado permanece, al menos desde 2021, con unos 500.000 puestos de trabajo vacantes e igual número de residentes sin empleo.
Pero no todos los senadores están tan seguros de que la solución a estos desbalances sea promover el trabajo de adolescentes o intentar retroceder unos cuarenta años. El demócrata Carlos Guillermo Smith alertó que el proyecto de ley de Collins conducirá a la explotación de menores, al desprotegerles frente a sus empleadores, mientras que Tracie Davis, también demócrata, refirió comentarios de jóvenes que se han manifestado en contra de la iniciativa legislativa y aseguró que esto podría deteriorar el desempeño académico de los estudiantes y funcionar como una presión para que apoyen económicamente a sus familias.