Tras explorar qué es la polinización, su origen evolutivo y la importancia que tiene, a nivel de biodiversidad hoy hablamos en la sección La Iberozona, de la mano de la Asociación Iberozoa, de uno de los agentes primordiales en la polinización: las mariposas. Eliza Tofeni, socia de Iberozoa en el área de Entomología, ha dado en Onda Cero Madrid Norte (100.1FM) .
Las mariposas han llamado la atención de la propia comunidad científica: también resultan animales muy atractivos para una buena proporción de la sociedad en general. Pero aquí queremos destacarlas, no simplemente por su enigmática belleza, sino por el relevante papel que tienen en los ecosistemas.
¿Qué son las mariposas?
Tanto las mariposas como las polillas pertenecen al orden Lepidoptera. La característica que todas comparten es que sus alas están cubiertas por un polvillo que en realidad son escamas. También tienen un aparado bucal muy peculiar: la espiritrompa, una especie de tubo muy largo enrollado en espiral con el que se alimentan del néctar de las flores y otros fluidos.
Normalmente dividimos a los lepidópteros en mariposas diurnas (ropalóceros) y mariposas nocturnas (heteróceros), o lo que comúnmente se ha denominado polillas. Aunque realmente se ha visto que la separación entre diurnas y nocturnas no siempre es tan acertada, ya que algunas especies de polillas son principalmente diurnas.
En España tenemos aproximadamente 250 especies de mariposas diurnas y unas 4.000 de polillas. Y de estas mariposas diurnas, contemplamos hasta 6 familias: Piéridos, Ninfálidos, Licénidos, Papiliónidos, Hespéridos y Riodínidos.
Estos insectos siempre han sido un ejemplo clásico para hablar del concepto de la metamorfosis. Las orugas, en su mayoría, se alimentan de los tejidos de las plantas; mientras que los adultos (mariposas) se suelen alimentar del néctar de las flores. Por ello,se consideran también un grupo muy importante de polinizadores.
Las mariposas por lo general pueden vivir entre 2 y 4 semanas, aunque algunas pueden llegar a durar varios meses. En nuestra región podríamos ver mariposas volando prácticamente desde febrero a noviembre, aunque el punto más álgido se sitúa entre finales de primavera y principios de verano.
Cómo se monitorean las especies de mariposas
El transecto es el método por excelencia utilizado en Europa para monitorear especies de mariposas. Consiste en hacer un recorrido a pie por la misma zona de forma periódica, en el que se va registrando la diversidad y abundancia de las especies detectadas. Este recorrido debe ser realizado en días soleados, con poco viendo y con temperaturas por encima de 13ºC.
– BMS (Butterfly Monitoring Scheme) es el Programa de Seguimiento de Mariposas cuyo objetivo es evaluar la abundancia de poblaciones de mariposas para establecer estrategias de conservación adecuadas gracias al esfuerzo de muchos voluntarios y voluntarias.
Cuál es el estado de conservación en España de las mariposas
A través de los criterios establecidos por la IUCN (la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), algunas de esas especies las hemos conseguido catalogar con su estado de conservación; aunque esta cantidad es pequeña en comparación a la cantidad de especies que hay.
Según una evaluación publicada en 2011, las especies amenazadas propiamente dichas solo formarían parte de un 2-3% del total de mariposas diurnas que tenemos en España. Sin embargo, hace un par de años, en un estudio hicimos una re-evaluación de la categoría de 16 especies en concreto, y se vio que al menos la mitad habían variado en los últimos años (10 de esas 16 permanecen en estado de amenaza*). Y esto no debería sorprendernos demasiado, puesto que al final estos organismos son muy sensibles a las alteraciones ambientales. Si el clima o el hábitat han estado cambiando en las últimas décadas, desde luego, es muy probable que las poblaciones de mariposas también hayan cambiado. Y en consecuencia, si los efectos sobre las poblaciones fueron negativos, pues es esperable que la supervivencia de las especies se haya visto más comprometida.
Sus mayores amenazas
Las mayores amenazas de las mariposas, tanto a nivel de la península ibérica como en otros puntos del planeta, es el cambio climático y la pérdida de su hábitat natural.
- – Las alteraciones climáticas hacen que las especies se desplacen. El aumento de la temperatura normalmente genera que las especies asciendan en altitud y en latitud. El problema que tienen las especies que habitan las zonas de montaña, por ejemplo, es que ellas tienden a subir, cada vez más alto, conforme aumenta la temperatura media de la región. Pero llegará un punto en el que ya no puedan subir más, porque no habrá más superficie en la que se puedan resguardar debido a la estructura de la montaña. Por ello, esas especies tendrían cada vez más posibilidades de extinguirse (porque se estarían quedando, a su vez, sin hábitat natural al que acudir).
- – Por otro lado, el cambio en los usos del suelo también puede tener una influencia considerable. Las mariposas están estrechamente ligadas a sus plantas nutricias/hospedadoras (las plantas de las que se alimentan cuando son larvas). Si desaparecen sus plantas, desaparecen ellas. Y la pérdida de hábitat es un problema que en general afecta a toda la biodiversidad local. La construcción de infraestructuras, o la agricultura intensiva, por ejemplo, son factores que potencian esa pérdida.
En esta campaña de polinizadores, queremos seguir transmitiendo la importancia de conservar la naturaleza y todo lo que se mueve en ella. No debemos olvidar que gracias a estos seres diminutos los ecosistemas permanecen sanos y estables, y que aunque en concreto las mariposas sí puedan sernos más atractivos que otros insectos, todos los demás son igualmente esenciales para la conservación de la biodiversidad. Las mariposas son solo un ejemplo más del fascinante mundo de los insectos. Trabajemos por valorarlos más.