El alzhéimer es una enfermedad que afecta a 1,2 millones de personas en todo el mundo. Una afección que aumenta de manera notable, ya que cada año se detectan más de 40.000 nuevos casos. Una situación que no mejora fuera de nuestras fronteras.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo hay más de 55 millones de casos de demencia, siendo el alzhéimer la forma más común de este trastorno que desde la Fundación Pasquall Maragall definen como “una enfermedad cerebral, no contagiosa, progresiva e irreversible, que altera de forma gradual la memoria y otras funciones cognitivas, afectando a la habilidad para aprender, razonar, hacer juicios, comunicarse y llevar a cabo actividades cotidianas”.
Tal y como señalan los expertos, la prevención es necesaria para controlar y reducir los casos de enfermedades neurológicas. Para ello, ofrecen algunas claves que pueden influir en la salud cerebral, entre ellas, realizar actividades que estimulen la actividad cerebral; potenciar las relaciones sociales; evitar tóxicos como el alcohol, el tabaco o las drogas; tener una dieta saludable; y hacer ejercicio físico.
La prevención es necesaria para reducir los casos de alzhéimer. Foto: Freepik
Son de sobra conocidos los beneficios del ejercicio para la salud física, pero además, sus bondades se extienden a enfermedades como el alzhéimer. Así lo asegura un estudio que desvela cuál es el tipo de ejercicio que podría ayudar a prevenir esta dolencia.
Un estudio desvela cuál es el ejercicio que reduce la inflamación cerebral y previene el alzhéimer
Según los expertos, en 2050 se espera que haya más de 133 millones de personas con alzhéimer en todo el mundo, 3,6 millones en España, el triple que en la actualidad. Una realidad que lleva a la comunidad científica a centrar las investigaciones en esta enfermedad. Investigaciones como la llevada a cabo por científicos de la Universidad de Bristol (Reino Unido) y la Universidad Federal de Sao Paulo (Brasil), que brinda nuevas esperanzas en la batalla contra este tipo de demencia.
La conclusión de este estudio, realizado en ratones, desvela que el ejercicio aeróbico regular podría reducir significativamente los marcadores de la enfermedad asociados con el alzhéimer.
Tal y como apuntan los investigadores, la actividad física no solo protegería las células cerebrales sanas, también restablecería el equilibrio en el cerebro envejecido. Esto se debe a que estimula el hipocampo, la región cerebral responsable de la memoria y el aprendizaje, mejorando marcadores neurodegenerativos como las placas amiloides, ovillos de tau y acumulación de hierro en las células productoras e mielina.
El ejercicio aeróbico podría reducir el riesgo de alzhéimer. Foto: Drazen Zigic en Freepik
Según los resultados de este estudio, publicado en ‘Brain Reseach’, los roedores que completaron el programa de ejercicio aeróbico presentaron una mejora de sus células cerebrales y una reducción de la inflamación cerebral, así como de la muerte cerebral. Además, se constató que la comunicación entre las células cerebrales era significativamente mejor que en el momento previo al estudio.
A la espera de confirmar estos datos en humanos, los responsables del estudio señalan que incorporar una rutina diaria de ejercicio aeróbico podría desempeñar un papel crucial a la hora de retardar o prevenir la progresión del alzhéimer. “Esta investigación destaca el potencial del ejercicio aeróbico para servir como piedra anular en las estrategias preventivas para el Alzheimer”, señala el doctor Augusto Coppi, profesor titular de Anatomía Veterinaria en la Universidad de Bristol y uno de los principales responsable de este estudio.
Así, se recomiendan seguir una rutina de 20-30 minutos de ejercicio aeróbico, una actividad que aumenta la frecuencia cardiaca con muchos más beneficios para la salud: fortalece el corazón, mejora la resistencia y la capacidad pulmonar; quema grasa; mejora el ánimo; incrementa la energía y la fuerza…
Entre los ejercicios aeróbicos que se pueden realizar esta caminar, correr, bailar, jugar al tenis o nadar.