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Reina Marroquín llegó a la oficina de Control de Inmigración y Aduanas de Cedar Rapids el lunes para una reunión de registro con sus dos hijos y más de 100 miembros de la comunidad. Después de unos cinco minutos, salió de la oficina y fue recibida con vítores por los miembros de la comunidad que vinieron a apoyarla.
Marroquín obtuvo su libertad condicional en Estados Unidos en 2022 y su caso oficial de inmigración sigue pendiente. Su audiencia judicial más reciente relacionada con su caso fue en octubre. Marroquín es originaria de Guatemala, pero llegó a los Estados Unidos huyendo de la violencia, según un comunicado de prensa de Escucha Mi Voz, una organización sin fines de lucro que trabaja en Iowa City con inmigrantes.
A los inmigrantes como Marroquín, que están en libertad condicional o en espera de fechas en la corte de inmigración, se les exige que se registren con ICE ocasionalmente para verificar que detalles como su dirección y estado laboral no hayan cambiado.
El registro fue inesperado. En su cita más reciente, el 3 de marzo, le dijeron a Marroquín que su próxima cita sería el 8 de mayo. Pero el 14 de marzo, agentes de ICE se presentaron en su casa en Postville sin previo aviso. Marroquín se negó a abrirles la puerta, y le dijeron que su próxima cita se había adelantado.
A Marroquín le preocupaba el cambio de fecha de registro debido a que su esposo, Ernesto Muj Ixen, fue detenido por ICE en febrero. Ingresó al país sin inspección y fue detenido mientras conducía hacia el trabajo el 28 de febrero. Está en proceso de solicitar asilo mediante una entrevista de temor creíble, pero enfrenta la posibilidad de ser deportado.
Marroquín contactó a Escucha Mi Voz, y Escucha Mi Voz organizó una vigilia de acompañamiento para ella, en la que voluntarios la acompañaron hasta la puerta de la oficina de ICE.
Escucha Mi Voz ha tenido un aumento este año en el número de personas que buscan ayuda con problemas de inmigración. Según David Goodner, director ejecutivo de Escucha Mi Voz, en 2024, cerca de 1200 personas acudieron a la organización en busca de ayuda con vivienda, asistencia legal, transporte, acompañamiento protector, orientación sobre el sistema de salud y otros tipos de asistencia.
En el primer cuarto de 2025, la organización ya recibió a 500 personas en busca de ayuda, lo que representará un aumento del 67 por ceinto con respecto al año pasado si la tendencia se mantiene.
Escucha Mi Voz ya ha acompañado a 30 personas a registros en lo que va del año, ha brindado 35 consultas migratorias gratuitas y ha otorgado 14 microcréditos para ayudar a las personas a iniciar casos legales relacionados con inmigración.
“Es injusto de que, por no ser nosotros de este país, nos tratan como ellos quieran.”
Marroquín contó su historia por video durante una reunión de Zoom el domingo por la noche, en la que los voluntarios de Escucha Mi Voz y otros miembros de la comunidad se reunieron para hacer planes para acompañar a Marroquín a su registro el lunes. Dijo que sus hijos no estaban en casa cuando llegaron los oficiales de ICE, pero ahora tienen mucho miedo.
“Cuando yo les conté lo que había pasado, desde ese día ellos no pueden dormir por el miedo tanto como por ellos y por mí. Ellos no pueden dormir. Tienen mucho miedo, y hay mucha tristeza en sus ojos … Ellos ya no son los mismos. Desde ese dia, ellos ya no sonríen. Ellos ya tienen mucha miedo hasta salir, o que alguien toque la puerta,” Marroquín dijo en el video.
“Es injusto de que, por no ser nosotros de este país, nos tratan como ellos quieran. Nosotros somos seres humanos tambien, como ellos lo son, y es injusto que ellos nos traten de esta manera, no teniendo respeto para nosotros. Nosotros tambien merecemos respeto como ellos.”
Algunos voluntarios seleccionados intentaron acompañar a Marroquín dentro del edificio, pero los funcionarios de ICE les negaron la entrada.
“Hemos hecho esto antes y, a menudo, es muy rutinario. Esta vez estamos un poco más preocupados,” Tom Mohan, uno de los voluntarios que planeaba acompañar a Marroquín a dentro del edificio, dijo en inglés.
Mohan ha acompañado a otros inmigrantes a la oficina de ICE para sus registros regulares, por lo que dijo que le sorprendió que los voluntarios fueran rechazados en la puerta esta vez. Pero se alegró de que el registro de Marroquín fuera rápido y sencillo, y que pudiera salir de su cita e irse a casa con su familia.
“Celebramos el poder de nuestra comunidad, nuestra presencia y nuestra fe,” dijo Mohan.
Alejandra Escobar, otra líder de Escucha Mi Voz, estuvo de acuerdo.
“Vieron nuestra presencia. Vieron nuestro poder. Y la dejaron ir,” dijo Escobar en inglés en un mitin después de que Marroquín saliera de la oficina de ICE. “Así es cuando la comunidad se apoya con fe y pasión.”
“Celebramos la liberación de Reina, pero aún no hemos terminado,” dijo Ann Tabor, Trabajadora Católica de Iowa City. “ICE ha convertido la oficina de Cedar Rapids en un canal de acoso, intimidación y detención. Volveremos, con más fuerza, más gente y más preparados para frenar su crueldad.”
Inmigrantes huyeron de le violencia en casa para buscar asilo en los Estados Unidos
Algunos de los otros inmigrantes con los que trabaja Escucha Mi Voz, que se han presentado a registros regulares este año, no han tenido la misma suerte que Marroquín al evitar ser detenida durante su registro.
Sulyeka Ochoa, originaria de Guatemala, habló en la reunión el domingo y les contó a los que asistieron sobre su esposo, Ignacio Jesús Flores-García, quien fue detenido el 13 de marzo cuando fue a la oficina de ICE para un registro regular.
“El tenía una cita, como todos, cada mes, y todo estaba normal hasta ese día,” Ochoa dijo en la reunión. “Me llamó muy triste de que lo tenían detenido, y ya la situación es muy dificile porque, si hemos venido a este país es por protección, porque el país de uno es demasiado inseguro.”
Ochoa dijo que a su esposo le informaron que estaba detenido porque había sido deportado ya hace 16 años. Ochoa no proporcionó muchos más detalles sobre el estado del caso de inmigración de su esposo, pero la información automatizada del caso en línea muestra que tiene una audiencia programada para el 2 de abril.
Otra pareja que habló con La Gazette, Felipe y Jhojan, originarios de Colombia, visitaron la oficina de ICE en Cedar Rapids para un control regular el 5 de febrero. Felipe fue detenido por agentes de ICE en ese registro.
Escucha Mi Voz ayudó a Jhojan y Felipe a contactar a un abogado de inmigración que los ayudó con su caso, pero en una audiencia el 19 de febrero en Texas, un juez dictaminó que Felipe sería deportado. Felipe sigue detenido en Luisiana, pero Jhojan dijo que le han dicho que pronto será devuelto a Colombia.
Jhojan dijo a La Gazette que cree que la detención y deportación de Felipe se debió a un error administrativo por parte de ICE, pero La Gazette no ha podido verificar este detalle porque los funcionarios de ICE no han respondido a múltiples solicitudes de comentarios enviadas durante los últimos dos meses.
Felipe y Jhojan llegaron a Estados Unidos buscando asilo en junio del año pasado. Huyeron de su casa en Colombia despues de recibir amanezas contra sus vidas por el Clan del Golfo, un grupo paramilitar en Colombia. Jhojan pidió a La Gazette no usar su apellido y el de Felipe, por temor a represalias del Clan del Golfo ahora que Felipe regresará a Colombia.
Felipe and Jhojan, una paraje gay, eran activistas conocidos de la comunidad LGBTQ en Concordia, Colombia. Su activismo llamó la atención del Clan del Golfo y empezaron a recibir amenazas de sus miembros.
“Quisimos iniciar un movimiento dentro del pueblo donde queríamos incentivar a las personas a que fueran ellas mismas, a que pudieran tener una vida más expresiva, a hacer clases de educación sexual dentro de la LGTBI,” dijo Jhojan. “Pero debido a que este Concordia está prácticamente militarizado por (el Clan del Golfo), empezamos a recibir amenazas, tanto al punto de que uno de mis primos, que él también es, bueno, era homosexual, pues, lo asesinaron.”
La paraja se mudó a la ciudad de Medellín — unas tres horas de distancia en automóvil — con intento de escapar del Clan del Golfo, pero las amenazas continuaron, hasta que finalmente fueron atacados fuera de su casa y golpeados.
“La policía realmente estaba confabulada con ellos, y no nos estaba ayudando en nada. Le estaban alertando a ese grupo de que nosotros, que no estábamos haciendo caso a las amenazas, y decidimos irnos de allí,” Jhojan contó.
Después, decidieron salir del país. Salieron de Medellín el 27 de junio de 2024, y ingresaron a los Estados Unidos por la porte de entrada en San Ysidro, California el 3 de julio de 2024. Fueron detenidos y movidos a un centro de detención en Luisiana — el Jackson Parish Correctional Center — donde solicitaron asilo. Los dos hicieron una prueba de miedo creíble, lo cual es una entravista en la que a los inmigrantes que buscan asilo se les pide que expliquen por qué temen sufrir daños si son devueltos a su país de origen.
Inicialmente, Felipe no pasó la evalución de miedo creíble, per Jhojan sí y, según la ley de inmigración de Estados Unidos, un esposo o pareja de hecho puede ser incluido con la decisión de miedo creíble de su pareja que lo tiene. Con la ayuda de un abogado de inmigración en Luisiana, conectaron sus casos y a ambos se les concedió la oportunidad de permanecer en el país mientras esperaban un audiencia de asilo, programado para marzo.
Su registro fue programado en Cedar Rapids en febrero, después de que la pareja les informara a los funcionarios de ICE que vivirían en New Hampton, Iowa, con la tía de Jhojan, quien ha vivido en el país durante tres años.
Jhojan dijo que cree que el expediente del caso de Felipe no fue actualizado en el sistema de ICE para demostrar que a Felipe se le había concedido temor creíble junto con Jhojan, lo que llevó a su detención durante el registro de febrero.
“Un oficial de ICE … le dijo a Felipe que se pusiera de pie y que se tenía pertenencias en las manos … y le dijo que le iba a detener, que tenía orden de deportación, que ya tenía una orden para deportarlo y que él no tenía ningún documento para permanecer en este país,” dijo Jhojan. “Entonces lo que nos parece raro, nosotros nos acabamos de presentar nuevamente con él allá para mostrarle que sí tiene los documentos, que él tiene parole, que él tiene la estadía de libertad condicional por un año.”
Ahora, Jhojan está reuniendo todo el dinero que puede de amigos y familiares que lo apoyan para enviárselo a Felipe cuando regrese a Colombia. Jhojan planea quedarse en Estados Unidos por ahora y continuar con su proceso de inmigración, para que, con suerte, Felipe pueda reunirse con él más adelante.
“Realmente en Colombia no estamos seguros debido a problemas con personas malas, pero si este país me rechaza tendré que volver a Colombia y tratar de estar bien,” Jhojan dijo. “Hemos estado haciendo las cosas muy bien y por eso nos extraña mucho como que aunque hagamos las cosas bien, nos hagan esto.”
Nota del editor: Este artículo fue traducido del inglés por la reportera Emily Andersen.
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