Los avances médicos impulsan los cuidados de la salud al ayudar a los médicos a prevenir y tratar enfermedades como el cáncer y la diabetes, dos de las principales causas de muerte. Los médicos que adoptan nuevas herramientas tecnológicas descubren que pueden interpretar mejor los resultados de las pruebas, diagnosticar enfermedades y desarrollar tratamientos personalizados para sus pacientes.
A continuación, se presentan tres campos donde la innovación estadounidense está mejorando los cuidados de la salud.
Inteligencia artificial

Los médicos utilizan inteligencia artificial (IA) para analizar imágenes en busca de señales de cáncer gastrointestinal, lo que permite una detección más temprana e incluso la prevención en algunos casos. La IA aporta “datos robustos que ayudan a los médicos a identificar pólipos o lesiones durante las colonoscopias, lo que podría dar lugar a mejores resultados para los pacientes” (enlace en inglés), afirma el Dr. Michael Ruchim, gastroenterólogo del Hospital Northwestern Memorial.
Iniciado durante un taller en 1956 en el Colegio Universitario Dartmouth de Nuevo Hampshire, el campo de la inteligencia artificial ha despegado en las últimas décadas gracias, en gran parte, a los avances en la capacidad informática.
Las tecnologías de reconocimiento de imágenes con IA también pueden ayudar a los médicos a detectar irregularidades en electrocardiogramas y tomografías computarizadas, ahorrando tiempo valioso en el diagnóstico de problemas de salud. Según la Facultad de Medicina de Harvard, los servicios de robot de charla con IA también pueden proporcionar a los médicos datos sobre casos similares para respaldar sus decisiones de diagnóstico y tratamiento. Esta asistencia es especialmente valiosa para diagnosticar enfermedades raras que un médico pueda no haber detectado.
Medicina de precisión

Los médicos utilizan cada vez más la medicina de precisión, o personalizada, para tratar numerosos tipos de cáncer, como el de seno, colon y pulmón, además del melanoma, la leucemia y el linfoma. “Al rastrear los perfiles genéticos de los tumores de sus pacientes, los médicos pueden determinar qué tratamientos funcionan mejor para cada paciente”, según Learn.Genetics, una plataforma en línea de la Universidad de Utah.
En 2015, los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos lanzaron una iniciativa para estudiar cómo la genética, el estilo de vida y el entorno de una persona afectan su riesgo de padecer enfermedades.
La empresa Editas Medicine Inc., con sede en Cambridge (Massachusetts), trabaja en la edición genética para tratar un trastorno que puede causar ceguera. Además, investigaciones adicionales sobre medicina personalizada (en inglés) son prometedoras para la ingeniería genética de células T, asociadas con enfermedades autoinmunes como el VIH/sida, así como para el diseño de fármacos dirigidos a las células cancerosas de un paciente específico, según Diana Brixner, fundadora del Centro de Investigación de Farmacoterapia y Resultados de la Universidad de Utah.
Aplicaciones terapéuticas digitales

Según la publicación The Medical Futurist, los programas informáticos de tabletas, teléfonos inteligentes, relojes inteligentes y otros dispositivos portátiles pueden ayudar a prevenir y tratar enfermedades.
Las aplicaciones terapéuticas digitales (DTx) ayudan a los pacientes con cáncer a cumplir con los programas de tratamiento e incluso a administrar tratamientos para reducir el dolor o la ansiedad. Otras aplicaciones DTx ayudan a los pacientes a controlar el asma, la diabetes, las migrañas, los trastornos del sueño y afecciones de salud mental como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).
El Dr. Joseph Kvedar, dermatólogo que desarrolló la terapéutica digital en Boston en 1995, afirma que estas aplicaciones permiten a los médicos extender la atención al paciente más allá de los hospitales y las clínicas. “Piensen en las herramientas que tienen a su disposición”, afirma Kvedar en una entrevista con Osmosis (en inglés), una publicación médica asociada con la Universidad de Richmond. Insta a los médicos a incorporar estas herramientas en su práctica “para brindar una atención de alta calidad de una manera más eficiente y cómoda para el paciente”.