Impresiones y opiniones de Game of Thrones: Kingsroad, el RPG de mundo abierto de Juego de Tronos para PC y dispositivos móviles. Lo hemos jugado y te contamos.
Cualquier amante de los videojuegos que haya estado enganchado a Juego de Tronos (la serie o los libros) ha soñado alguna vez con un juego basado en la obra. Y, por supuesto, me refiero a un juego a la altura que haga honor al universo creado por George R. R. Martin.
Porque videojuegos de Juego de Tronos, hemos tenido unos cuantos: el título de Telltale Games (que estaba bastante bien, la verdad), el curioso Reigns: Game of Thrones, el olvidado (y con razón) RPG para PS3 y Xbox 360, chorrocientos juegos para móviles…
Pero creo que lo que siempre hemos querido todos ha sido un verdadero RPG; un juego de rol profundo que nos permita perdernos por Poniente y visitar todas sus icónicas localizaciones, forjar alianzas con las casas y ser víctimas de traiciones, pelear contra caballeros y criaturas fantásticas o participar en batallas a gran escala.
Y estoy seguro de que no soy ni el primero ni el último que alguna vez ha jugado a Skyrim imaginando que aquello era Juego de Tronos.
Pero aquí llega Netmarble, la compañía coreana que se ha especializado en adaptar todo tipo de IPs a juegos para móviles (desde Star Wars hasta Solo Leveling), dispuestos a cumplir ese sueño mediante Game of Thrones: Kingsroad, el primer RPG de mundo abierto basado en Juego de Tronos.
¿Demasiado bonito para ser cierto? Vamos a ver si merece la pena tras haberle metido unas cuantas horas a su acceso anticipado, que ya está disponible tanto en dispositivos móviles como en PC.
Game of Thrones: Kingsroad tiene lugar en uno de los momentos más interesantes de la serie: cerca del final de la cuarta temporada. O, para que nos entendamos mejor: después de la Boda Roja, pero antes de la Batalla de los Bastardos.
Nosotros nos ponemos en el papel del hijo bastardo de los Tyre, una casa del Norte que seguramente no os sonará porque ha sido creada específicamente para la historia del juego. Tras conocer de primera mano la existencia de los caminantes blancos, nuestro personaje se embarca en una misión para reclutar la ayuda de las diferentes casas, lo que nos lleva a viajar por los Siete Reinos.
Con esta premisa como telón de fondo, Game of Thrones: Kingsroad presenta un enfoque jugable que se acerca más a un Assassin’s Creed que a un RPG de Bethesda. De hecho, cumple prácticamente todos los “checks” de un juego de mundo abierto moderno: acción en tercera persona, misiones secundarias a tuti, actividades opcionales que llenan el mapa de iconos, eventos aleatorios, monturas, coleccionables, árbol de habilidades, decisiones, elementos RPG superficiales y hasta un ligero toque de sigilo.

Y en ese sentido, Game of Thrones: Kingsroad cumple. Y cuando digo cumple, me refiero a que hace lo justo para ser entretenido y nada más. Y un buen ejemplo de esto es el combate, que está… simplemente bien. Hay varios combos, habilidades con cooldown, un parry y las animaciones son satisfactorias. Cumple exactamente lo mínimo para que el combate aguante unas cuantas horas antes de empezar a hacerse tedioso.
Cualquier juego de mundo abierto reciente lo supera con creces; precisamente estos días he estado jugado también a Assassin’s Creed Shadows y, aun con un enfoque tan parecido, la obra de Ubisoft hace que Game of Thrones: Kingsroad parezca un juego lanzado hace diez años.
Y eso si nos centramos en Assassin’s Creed, porque si extendemos la comparación a un Elden Ring o un Tears of the Kingdom, apaga y vámonos.

Pero tampoco os voy a engañar: este formato de juego, unido a la ambientación de Juego de Tronos, ha sido suficiente para haberme enganchado más horas de las que esperaba. Lógicamente, hay que exigir más, en eso estamos todos de acuerdo. Pero, oye, yo no le hago ascos a un “Assassin’s Creed de Juego de Tronos”.
Principalmente, porque caminar por localizaciones tan icónicas como Invernalia mientras suena de fondo la banda sonora de Ramin Djawadi, pone los pelos de punta. Y el hecho de tener un mapa de mundo abierto que cubre todo Poniente, desde más allá del muro hasta Dorne, es el sueño húmedo de cualquier fan… incluso aunque la historia probablemente le pegué unas cuantas patadas al lore.
Pero hay otro problema —el más grave de todos— y es uno que seguramente ya os habéis imaginado: Game of Thrones: Kingsroad es un juego para móviles. Y ha sido diseñado con la filosofía de un juego para móviles, es decir, que no hace falta avanzar mucho para toparse con misiones diarias y semanales, pase de batalla básico y premium, toda clase de mecánicas que requieren materiales para realizar mejoras y recompensas constantes para mantener los niveles de endorfina bien altos.

Además, también tiene ciertos toques de MMO: hay espacios sociales en los que nos encontramos con otros jugadores, un chat en pantalla en todo momento, misiones de combate en las que colaboramos con varios jugadores o un jefe de mundo que aparece cada varias horas.
Y qué pereza, la verdad. Porque como digo, es un juego de mundo abierto decentillo, pero en cuanto veo que tengo que pagar oro in-game para hacer cosas básicas, como usar el viaje rápido o gestionar edificios a distancia, y que encima puedo pagar dinero real para evitarme esos costes, se me quitan las ganas de jugar.
Precisamente, he estado jugando a la versión de PC porque tenía la esperanza de que al llegar también a Steam, los elementos de juego móvil no fuesen tan intrusivos, pero me temo que no es así. De hecho, la versión para PC es mejorable, entre otras cosas, porque el control para mandos se ha adaptado de una forma muy irregular y navegar por los menús es un auténtico coñazo.

Y por supuesto no podemos olvidar que esto es un acceso anticipado, lo que significa que en su estado actual el juego presenta unos cuantos errores: líneas de diálogo sin voz, traducciones que no cuadran con lo que se dice, cuadros de texto que aún no han sido integrados… Y muchas otras cosas.
Pero eso es totalmente comprensible, lo que no lo es en absoluto es que un juego que va a ser free-to-play cuando se lance de manera oficial, cobre a la gente por participar en el acceso anticipado. Es básicamente pagar para ser beta tester; no tienen ningún sentido.
Y ahora me encantaría poder decir que no hay que tener en cuenta los errores porque es un acceso anticipado y seguro que los corrigen, pero me temo que la monetización agresiva no va a ser corregida. Es un videojuego de Juego de Tronos que ha despertado cierta expectación, así que van a querer exprimirlo al máximo.

Podría perdonarle el hecho de que llegue diez años tarde, cuando el interés por la serie ya ha caído por completo. E incluso puedo perdonarle que como juego de mundo abierto parezca, precisamente, un juego de hace diez años, porque con la base que tiene sé que podría meterle muchas horas sin pestañear.
Pero todos los elementos de juego como servicio (vamos a decirlo claro) lo convierten más en un segundo trabajo que en un videojuego. Y se podría argumentar que dado que va a ser gratuito, es inevitable que incluya estos elementos.
Pero qué queréis que os diga: yo hubiese preferido que toda esa “paja” se hubiese invertido en ofrecer una experiencia RPG a la altura. Y de ser así, habría pagado precio completo con mucho gusto. Pero como no es el caso, tendré que volver a instalar Skyrim.
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