Elton John (Pinner, Reino Unido, 78 años) ha presentado este miércoles 26 de marzo su nuevo álbum de la mano de la estrella del country Brandi Carlile, con un concierto que puso a Londres a bailar y unas palabras con las que prometió seguir su lucha por las causas justas. La leyenda del pop británico demuestra así que sigue en pie dispuesto a crear nueva música. Apareció en el teatro London Palladium con movilidad reducida y limitaciones en la voz, pero con una vitalidad intacta para mostrar el fruto de su último trabajo: Who believes in angels?. “Tiene la energía de los que hice en los setenta”, contó el cantante en una entrevista previa con el actor canadiense Dan Levy y que será parte del especial para la televisión que difundirá CBS, en Estados Unidos, y ITV, en el Reino Unido, en abril.
Emocionado por tocar con ella en directo por primera vez, el cantante se abrió también al privilegiado público, que asistía por invitación, para hablar de la importancia en su vida de sus hijos Zachary, de 14 años, y Elijah, de 12. “David (Furnish, su marido) dijo: ‘Tengamos hijos’. Yo siempre había dicho que no, pero esta vez acepté (…). Y tuvimos dos niños que son los mayores regalos que nunca he tenido. Han cambiado mi vida y la de David, me han dado una nueva perspectiva. Quiero que en mi lápida no ponga nada del jodido Crocrodile Rock (uno de sus éxitos), sino que solo ponga: ‘Fue un gran padre”, reflexionó.
El británico tampoco se calló al ser preguntado por la política internacional. “Se ha puesto feo ahí fuera, pero todo esto también pasará. Si me pronuncio contra gobiernos, ¿qué pasará con el dinero contra el sida? No puedo salir a decir: ‘Eres un imbécil’. Tienes que sentarte a negociar y luchar por ello. Incluso si tengo que ir a verle cara a cara, lo haré”, dijo, en alusión al presidente Donald Trump. Ataviado con traje azul y zapatos rosas, además de sus características gafas ―de las que dijo poseer “entre 10.000 y 15.000″―, Elton John también quiso que en su nuevo disco se colase una canción con un mensaje positivo y optimista para la comunidad LGTBI, Swing for the fences, para la que pidió a Carlile que escribiese la letra.
El artista británico mantuvo su discurso de que él es “tan solo un músico” y como tal, lo único que puede hacer son canciones “que unan a la gente”. Además, admitió que este era un disco que había costado mucho esfuerzo. De hecho, confesó que en un momento dado quiso bajarse del proyecto y si no lo hizo fue únicamente “para no dejar tirados a los tres compañeros de viaje”. “Quería que este álbum la impulsase a la estratosfera. Ella es muy conocida en Estados Unidos, pero no tanto en el Reino Unido o en otros países. Quería hacer este disco para estar con la artista y compositora más fantástica, pero también que tuviera la publicidad para que el resto del mundo viera lo grande que es”, dijo sobre Brandie Carlile.
La artista explicó que sin Elton John ella nunca se habría dedicado a la música, ya que descubrir su música a los 11 años de edad le convenció de que ese debía ser el camino en su vida. Su colaboración nació de una carta que ella le escribió para contarle la importancia que tenía en su vida. Le pidió participar en un disco suyo, a lo que él le invitó a Las Vegas donde se “enamoró” de ella al instante. De eso hace 20 años, pero hasta ahora su amistad no se había traducido en un trabajo juntos.