Avanza la temporada, y toma forma el sueño del Nottingham Forest de disputar competición continental 30 años después. Por la puerta grande, además. El campeón de Europa de 1979 y 1980 tiene la clasificación para la Liga de Campeones en la mirilla. Prácticamente en sus manos después de derrotar al Manchester United. Funciona el plan de Espírito Santo. El técnico portugués ha juntado un puñado de descartes de los equipos grandes para plantarles cara. Uno de ellos, Elanga, marcó el único gol en la victoria del martes.
A los cinco minutos. La zaga local despejó un córner del United, y el ex red devil salió endemoniado en carrera. En nueve segundos recogió el balón en el centro del campo, superó a Garnacho y alcanzó el área de Onana, a quien batió con un tiro raso. Reaccionó el cuadro mancuniano. De inmediato. Lejos de bajar los brazos, como viene siendo costumbre esta temporada, el United se lanzó en busca del empate. Apenas tres minutos después del gol del Forest, Dalot colgó un balón que Fernandes cabeceó para poner en apuros a Sels, aunque éste supo reaccionar para mantener su puerta a cero. Fernandes y Dalot intercambiaron papeles antes de alcanzar la media hora, cuando el capitán centró un córner que el lateral cabeceó al larguero.
Otro lateral, Aina, se lesionó diez minutos más tarde y Espíritu Santo optó por hacer un doble cambió y pasar a defensa de cinco. Se reforzó la dinámica vigente desde el gol. El Forest esperaba atrás, agazapado, y buscaba la velocidad de Elanga, especialmente inspirado ante su exequipo, para cerrar el partido si se les presentaba la ocasión. No lo hizo, y el United intensificó su presión a lo largo de la segunda mitad. Lo intentaron Garnacho, en dos ocasiones, y Mount, pero ambos dispararon desviado desde la frontal de Sels.
Solo la mínima distancia en el marcador mantuvo la esperanza de los mancunianos, aunque los de Amorim se quedaron sin ideas en los minutos finales. Perdidos en la clasificación, en tierra de nadie. Lejos de la cima y lejos del descenso. Su atención está puesta en la Europa League. Su temporada es una pesadilla. La del Nottingham Forest un sueño. La ilusión invadió el City Ground cuando Murillo sacó un remate de Maguire sobre la línea. Más aún segundos después, tras el pitido final. Su equipo tiene ocho puntos más que el Chelsea, cuarto clasificado, y nueve más que el Manchester City, que es sexto. Y ya solo faltan ocho jornadas. Además, los de Guardiola serán precisamente su rival en las semifinales de la FA Cup. Las primeras en 34 años. En Nottingham preparan sus pasaportes de cara al próximo curso.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí