La llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos ha causado un terremoto en la geopolítica mundial. Tensiones, aranceles y planes de paz para la Franja de Gaza y Ucrania se han sucedido desde su vuelta a la Casa Blanca. Pero, también su fuerte deseo de hacerse con un territorio, Groenlandia, que depende en cierta medida de Dinamarca.
Trump incluso llegó a declarar que no descartaba el uso de la fuerza militar para tomar el territorio insular. Una tensión que va en aumento cada día que pasa, como tras la visita de JD Vance, vicepresidente estadounidense, a Groenlandia. “Podríamos hacer que estén mucho más seguros, y brindar mucha más protección”, dijo JD Vance.
Ahora, en una medida de presión que afectaría a todos los proveedores estadounidenses, el país norteamericano les estaría forzando a firmar una declaración de que no cuentan con reglas especiales para favorecer a las minorías. Así lo asegura el medio danés DR Nyheder, que cita una carta de la Embajada de EEUU remitida a varias empresas locales. “Todos los proveedores del Departamento de Estado de EEUU deben confirmar que no tienen programas de diversidad que violen las leyes antidiscriminatorias estadounidenses”, dice la misiva.
En una de sus primeras decisiones como nuevo presidente, Donald Trump lanzó un nuevo decreto para declarar “ilegales” todos aquellos programas federales que promuevan la diversidad, la equidad y la inclusión (conocido como DEI). Según el líder estadounidense, estos programas pueden suponer una amenaza para los valores del país.
Dudas con el contenido de la carta
“Algunos miembros se han acercado a nosotros para pedirnos consejo sobre cómo responder a esta carta”, asegura Søren Friis Larsen, director de Estados Unidos en la Cámara de Comercio de Dinamarca. Según el contenido de esta carta, las empresas deben asegurar no solo que cumplen con la legislación estadounidense, sino también que no tienen programas de este tipo que vayan en contra de dicha ley.
No obstante, las empresas no tienen del todo claro lo que deben firmar, según explica Friis Larsen. “Está formulado de forma muy vaga, y por eso crea una enorme duda entre las empresas, y en realidad creo que eso también forma parte de la intención. Crea irritación, incertidumbre y confusión. Por supuesto, depende de cuánto se comercie con EEUU, pero si es algo que significa mucho para tu negocio, entonces obviamente es algo que debes tomar en serio”.
No es un caso aislado
El propio Elon Musk, ahora Consejero superior de Trump, también criticó estas políticas antes incluso de mostrar su apoyo al actual presidente. “DEI no es más que otra palabra para decir racismo”. Pero esta cruzada contra este tipo de programas no afecta solo a Dinamarca, puesto que algunas empresas francesas también han recibido cartas similares.
En caso de no cumplir con la directiva de la Administración Trump, podrían quedar excluidos de los contratos públicos de Washington. “Les informamos que el decreto 14173 sobre el fin de la discriminación ilegal y el restablecimiento de la meritocracia, firmado por el presidente Trump, se aplica obligatoriamente a todos los proveedores y prestadores del gobierno federal, independientemente de su nacionalidad o del país en el que operen”, expone la carta. Además, se les instaba, en un plazo de cinco días, a firmar un documento para certificar su conformidad con la normativa.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí