La comunidad cristiana de Kansas se movilizó el pasado 28 de marzo para defender su fe ante la provocación del grupo satanista Satanic Grotto, que intentó realizar una misa negra en el Capitolio estatal.
Cientos de fieles acudieron a las inmediaciones del edificio para rezar y cantar, respondiendo con oración y devoción ante el acto sacrílego. La ceremonia planeada por los satanistas, que buscaba «dedicar los terrenos y la legislatura a la gloria de Satanás», según recoge CNA (Catholic News Agency), generó indignación entre los cristianos, que se organizaron para impedir la blasfemia.
Una petición en contra del evento reunió más de 34.600 firmas, mientras que la gobernadora Laura Kelly limitó la actividad a los exteriores del Capitolio, aunque sin impedirla por completo.
Chuck Weber, representante de la Conferencia Católica de Kansas, criticó la actitud pasiva y «condescendiente» de la gobernadora, quien expresó su comprensión ante las preocupaciones de los católicos, pero subrayó que su deber es garantizar la libertad de expresión, a pesar de las ofensas a símbolos religiosos. Como medida de seguridad, determinó que el evento satánico solo se realizaría en los terrenos del Capitolio, no dentro del edificio.
La respuesta de los cristianos
El evento atrajo a cientos de cristianos que se opusieron a la presencia de Satanic Grotto. Durante el intento de realizar la ceremonia, un joven cristiano identificado como Marcus Schroeder intentó arrebatarle el guion a Stewart, lo que provocó una agresión por parte del líder del grupo.
Según informa Associated Press, agentes policiales intervinieron rápidamente, arrestando a Stewart y a otros dos miembros de Satanic Grotto bajo sospecha de desorden público y asamblea ilegal, al igual que Schroeder, quien, a pesar de haber sido la víctima de la agresión, también fue detenido por intentar frenar la profanación. Karla Delgado, madre de familia que también intentó detener la ceremonia, justificó su acción señalando que Stewart estaba violando la orden de la gobernadora.
Por otra parte, en un momento en que la ceremonia satánica se estaba realizando fuera del edificio, un fiel anónimo logró rescatar la Sagrada Hostia que se estaba usando para la misa negra, y la consumió, evitando que fuera profanada por el grupo satánico.
El arzobispo de Kansas demanda a los satanistas
Unas semanas antes del evento programado, el arzobispo de Kansas, Joseph F. Naumann, interpuso una una demanda contra Michael T. Stewart y Travis L. Roberts, líderes del Satanic Grotto, acusándolos de poseer y pretender profanar la Eucaristía.
La demanda buscó la devolución inmediata de las hostias y el vino consagrados que, según los acusados, querían ser utilizados en una ‘misa negra’ con el objetivo de hacer que «Dios caiga» y de abrazar a Kansas con la «llama negra de Lucifer».
La situación se agravó cuando Stewart, en una llamada con Gerald «Chuck» Weber Jr., director ejecutivo de la Conferencia Católica de Kansas., reveló su intención de «matar a Jesús» en su ritual, lo que desencadenó una respuesta legal por parte de la Iglesia.