Hace dos semanas, el jefe de la policía de San Francisco, Bill Scott, instaló una unidad móvil en el vecindario de La Misión para combatir crímenes como robos y venta de drogas, una problemática que por años ha afectado el corredor latino más grande de la ciudad, sin embargo, residentes del área aseguraron que no han visto ningún cambio.
Un televidente compartió con Telemundo 48 un video que tomó el sábado en las afueras de la estación del BART en 24th Street.
“Es como un tercer mundo en la 24, lo mismo venden todo en la calle. Mucha gente vendiendo cosas robadas. sábados y domingos”, aseguró el residente quien prefirió no ser identificado.
Todo esto ocurre a pesar de la unidad móvil de la policía ubicada en la estación 16th Street en La Misión.
“No hay diferencias en frente del command post, y ahí se ve a la policía, he visto gente usando las drogas y tienen cámaras y no hacen nada. Solo están cuidando nada más un pedazo del BART, no más eso es todo”, aseguró el residente.
Aunque algunos negocios que se negaron hablar en cámara por temor aseguraron que los robos bajaron, pero el problema de la indigencia aumentó.
Telemundo 48 recorrió las calles aledañas y a grabamos personas recostadas en las calles algunas parecían estar bajo los efectos de las drogas. Otras parecían vender y comprarlas, a solo metros de donde se encontraban oficiales.
Cuando recorrimos los callejones de zonas residenciales vimos grupos de personas en situaciones similares.
Por medio de un comunicado la policía de San Francisco respondió a la queja del televidente diciendo en parte:
“Hemos llevado a cabo operativos policiales en la zona de 16th Street y Mission Street, que incluye Julian Avenue, que han resultado en arrestos relacionados con narcóticos, pero sabemos que esta no es una solución inmediata. Continuaremos realizando estos operativos para desmantelar los mercados ilegales de drogas y mejorar la seguridad pública y las condiciones generales de las calles”.
Los oficiales asignados estratégicamente a la unidad de comando móvil deben asegurar el área circundante a menos que se presente una emergencia que ponga en peligro la vida.