No es lo suyo
Elon Musk no ha sido bendecido con el talento para jugar videojuegos, eso ha quedado ya bastante claro. El magnate presumió durante mucho tiempo de ser uno de los mejores jugadores de Diablo IV de todo el mundo, pero cuando se lanzó Path of Exyle 2 se descubrió que todo era una farsa. Su rápida escalada en los rangos del juego hizo que la comunidad empezase a investigar, descubriendo que estaba pagando a alguien que le boosteaba la cuenta.
La polémica más reciente tiene que ver con Assassin’s Creed Shadows, juego al que Musk llamó públicamente “terrible”. Ubisoft contestó con dureza, con una bofetada virtual de la que todavía se estará recuperando.
Musk no es tan bueno como dice ser
HasanAbi, que fue el creador de contenido que desencadenó la respuesta contra Assassin’s Creed Shadows, se ha puesto en contacto con la hija de Musk, Vivian Jenna Wilson, para comprobar si Musk es tan bueno jugado a videojuegos como dice ser. Como habrás podido deducir por la ausencia de “Musk” en los apellidos de la joven, Vivian no tiene una buena relación con su padre. Queda claro, porque no ha tenido piedad hablando de él:
“Cuando yo tenía 12 años, él era Bronce en Overwatch, y yo y mi gemelo estábamos en ligas superiores. Intentaba constantemente que jugáramos ranked con él, y estoy 90% segura de que era solo porque podíamos carrilearle. Yo era un Hanzo main de doce años que apenas llegaba a Plata. Él era un Torbjörn de Bronce. Era lamentable, horrible, espantoso”, declaró.
Por si alguien le quedaba alguna duda, queda bastante claro que los videojuegos no son el punto fuerte de Elon Musk. Era un secreto a voces, ya que con un simple vistazo a su build en Elden Ring ya nos queda claro que no estaba entendiendo demasiado bien la propuesta jugable de FromSoftware. Lo de llevar dos escudos equipados al mismo tiempo es una mala idea el 99% de las veces. Los RPG no son lo suyo, y parece que los shooters tampoco. Si tiene un talento oculto, desde luego está bien enterrado.